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Cuando el fuego y las quemas se vuelven destructivas

04.12.20 / Roberto Vallecillo - SIMAS

Foto de Roberto Vallecillo

¿De dónde viene la costumbre de quemar?

En América viene de los ritos de tiempos precolombinos y aunque si bien es cierto, el fuego es un factor ecologico natural que posibilita rejuvenecer el ciclo de la vegetacion en muchos ecosistemas, está comprobado que desde que fue incluido dentro de las prácticas agrícolas, el fuego se convierte en un elemento destructor.

 

Fuego controlado
Cuando queme, siga las normas de seguridad. Foto: Roberto Vallecillo

 

 

El fuego tiene la ventaja de invertirse poco en mano de obra para limpiar la parcela, eliminar plagas, malas hierbas y prepararla rápidamente para la siembra. Nuestros antepasados creían que al pegarle fuego al tacotal o al abra enmontada en tierra sagrada, daba vigor a la madre tierra y eran purificados. En estos tiempos, tanto ganaderos como agricultores utilizan los incendios para mejorar pastizales duros y no comibles. Por un lado, surgen brotes tiernos tanto de pastizales y por el otro eliminan matorales.

 

Pérdida de nutrientes vitales

Durante un incendio, las temperaturas del suelo pueden alcanzar los 500 grados Celsius, las cenizas estimulan el crecimiento, como el fósforo, el carbono orgánico y el nitrato, el problema del fuego y de los incendios, es cuando se producen en repetidas ocasiones en el mismo lugar, entonces el suelo va perdiendo su capacidad de recuperarse y su fertilidad natural. Sin estos nutrientes, los suelos no pueden almacenar carbono.

Quemas en parcelas
Quemar trae más daños que beneficios al suelo. Foto: Roberto Vallecillo.

Las consecuencias se pagan caro

Al quemar, el nitrógeno y el fósforo se escapan en forma de gas por el calor del fuego. Por esto, al quemar se causa más daño que beneficio: pierde su fertilidad natural; no permite la regeneración de árboles maderables y frutales al quemar toda plantita. El fuego consume la materia orgánica y ciertas sustancias que, con ayuda de los microbios y microfauna, como las lombrices de tierra, se convierten en abono que mantienen fértil a la tierra.

El fuego mata la vida del suelo y queda sin valor. El suelo al quedar desprotegido del viento y de las lluvias, es candidato a la erosión. Además al estar sin árboles el agua de lluvia no se infiltra a los depósitos de aguas subterráneas que afloran por los ojos de agua, manantiales y quebradas, y se van secando…

 

 

Finca
Aproveche la vocación de los suelos. Foto: Roberto Vallecillo.

 

Una solución en la conservación del suelo y agua

Uno: La limpia del abra

Dos: La quema controlada

La prevención de incendios

cuenca
La finca es la principal pieza en la cuenca. Foto: Roberto Vallecillo.

Informan las redes sociales

Con cinco días de iniciado, los medios de comunicación, infrman que el incendio avanza en la cuenca del Río Dipilto en el municipio de Jinotega, que al momento ha consumido unas 2,147 hectáreas de bosques de pino en Nicaragua Investiga.

Por su parte el 19 digital registra tres incendios forestales: Uno en las comunidades de El Paraíso, sector Miraflores, cerca de la ciudad de Estelí. Se hace también control de incendio forestal en Ocotal, bosque de pinos costado este de Dipilto Viejo, así como en Jinotega en bosque de diferentes especies de árboles en la finca Palmira, dos kilómetros al sureste de la ciudad de Jinotega.

Marena Nicaragua publica que se está atendiendo incendios forestales en Dipilto, Nueva Segovia por parte del Ejército de Nicaragua, Brigadistas Voluntarios, SINAPRED, INAFOR, MARENA, Alcaldías municipales de Dipilto y Macuelizo.


Temáticas:
Desarrollo humano con equidad,
Conservación de los recursos naturales,
Soberanía y seguridad alimentaria,
Desarrollo de empresas rurales,

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