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Comunitarios reciben mapas de riesgo de sus comarcas

12.06.16 / Wendy Quintero - SIMAS

Cortesía Nitlapan-UCA

Marling Arauz es habitante de la comunidad El Jiquelite, en el municipio de Santa María de Pantasma (Jinotega), su casa y unas 90 viviendas más están en riesgo ante un deslave del Cerro Santa Helena.

Arauz es integrante del Comité Local de Prevención de Desastres (Colopred) y fue una de las 15 líderes que recibieron el mapa de riesgos de su comunidad elaborado a través del proyecto Comunidades resilentes ante el riesgo de desastre y Cambio Climático, ejecutado por el Instituto de Investigación y Desarrollo, Nitlapan, de la Universidad Centroamericana (UCA), con el apoyo de la Cooperación Suiza (Cosude).

“Para nosotros ha sido un gran beneficio porque antes de este proyecto no sabíamos mucho sobre riesgos, a veces creíamos que riesgo era solo un huracán o la crecida de un río, pero ahora aprendimos a identificarlos y sobre todo cómo responder ante las amenazas con los recursos que contamos y con la organización en las comunidades”, señaló Arauz, madre de dos hijos y quien desde hace ocho años es maestra del preescolar comunitario.

Construcción colectiva

Los mapas de riesgo que se entregaron impresos en banner así como una cartilla de capacitación para cada comunidad, fueron un proceso de construcción colectiva que benefició de forma directa a 300 familias, explicó Carlos Guerrero, de Nitlapan-UCA.

“El objetivo fundamental de este proyecto era que las comunidades identificaran qué era un riesgo y se organizaran para actuar y tomar decisiones en caso de que ocurra cualquier eventualidad. Es importante destacar en este proyecto la participación e integración de las mujeres quienes ocupan cargos en los Colopred y Brigadas Locales de Respuesta (Brilor), su trabajo y apoyo ha sido fundamental en este proceso”, enfatizó Guerrero.

Uno de los ejercicios que formaron parte fundamental del proyecto, además de la identificación del riesgo, fueron los simulacros. “El primer simulacro de nuestras vidas” reconoce José Arturo Morales López, de la comunidad Bocas de Vilán, de Pantasma (Jinotega).

“Nunca antes habíamos sabido de un simulacro, ni qué se hacía, creíamos que iba a ser un desastre, pero nos evaluaron y la participación de la comunidad fue completa, todos quedamos claros qué debemos hacer, quiénes son la prioridad para ayudar que son las personas de la tercera edad, los discapacitados y las familias con muchos niños, fue bonito ver que todos nos ayudamos y saber que gracias a eso nadie perderá la vida”, compartió Morales.


Temáticas:
Desarrollo humano con equidad,
Conservación de los recursos naturales,
Desarrollo de servicios de información,

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