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Comunidades organizadas defienden su derecho a tener agua potable

10.27.16 / Wendy Quintero - SIMAS

Archivo Simas

El agua es imprescindible para vivir. Sin ella no se puede gozar de los demás derechos humanos, no pueden crecer las plantas ni pueden vivir los animales. El agua es un recurso natural que es patrimonio nacional y el Estado tiene la obligación de protegerlo y preservarlo para el uso y goce de las futuras generaciones.

En Nicaragua existen los Comités de Agua Potable y Saneamiento, o CAPS, que han venido asumiendo el rol, que por ley le compete al Estado, de garantizar agua potable y saneamiento a la población rural, además son organizaciones comunitarias, sin fines de lucro y debidamente reconocidas.

Los CAPS están dedicados a facilitar el acceso al agua potable y el saneamiento en áreas rurales y semirurales. La Ley 722 en su Artículo 2 reconoce la existencia de los CAPS y señala que contribuyen al desarrollo económico y social, a la democracia participativa y la justicia social; también declara que es obligación del Estado garantizar el desarrollo de los CAPS.

Estos comités están formados por personas voluntarias de la comunidad, elegidas democráticamente en asamblea de pobladores y tienen la responsabilidad de garantizar la administración, operación y mantenimiento del servicio de agua potable y saneamiento en su comunidad con el apoyo de la población, a quienes además, rinden cuentas de sus gestiones y actividades.

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Sin embargo de las 5600 fuentes de agua que abastecen a los Comité de Agua Potable (CAP) que hay a nivel nacional, el noventa por ciento (5,040) está seco o casi seco, de tal manera que el abastecimiento se ha racionalizado, causando crisis de agua en varias zonas del país, explica Arístides Álvarez, tesorero de la red de CAP a nivel nacional.

Experiencia

Reforestar para tener agua siempre fue el llamado que hicieron las mujeres que lideran los 11 Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) en las comunidades del municipio El Viejo, Chinandega.

Esta fue una de las experiencias que expusieron durante un intercambio en el que participaron representantes de los CAPS.

Xiomara Magdalena Picado, originaria de la comunidad Kilakita, en El Viejo, dijo que 76 familias cuentan ahora con un pozo y tanques para almacenar el agua y se preparan para instalar la red de tuberías con el apoyo de la Asociación Para el Desarrollo Integral de la Mujer (Apadeim), con fondos de la Cooperación Española.

“Tenemos seis meses de labor; en este momento trabajamos en la recolección de agua de lluvia y pensamos reforzar el proyecto con la tubería para tener el agua. Estamos reforestando para facilitar el caudal de las fuentes de agua y al mismo tiempo sensibilizamos a la familia en especial a los jóvenes”, mencionó Picado.

Cristino Macareño, líder en el municipio fronterizo de San Juan de Cinco Pinos, señaló que le dan seguimiento a los 39 sistemas de abastecimiento de agua. Manifestó que la comunidad junto con dos guardabosques protegen el cerro San Rafael donde nacen las fuentes de agua. Además garantizan 137 contenedores de cosecha de agua, tanques que almacenan 114 mil litros de agua cada uno, para el verano que se avecina.

Podría interesarle: De la gestión de recursos al activismo social: Los CAPS y la gobernanza del agua rural en Nicaragua.


Temáticas:
Desarrollo humano con equidad,
Conservación de los recursos naturales,
Desarrollo de servicios de información,

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